03 noviembre 2011

Te levantas y un nuevo día empieza. . .

. . .Veinticuatro horas más para vivir, pero las mismas ganas de ayer. Lo malo es que no nos damos cuenta de que el tiempo que malgastamos no va a volver nunca, no nos damos cuenta hasta que ese tiempo pasa y dices "quiero volver a atrás" y no, no es posible. Por eso hay que disfrutar cada día, aunque no puedas ni sonreír, porque lo que no se da, se pierde.
A veces, una sonrisa es el único puto motivo por el que seguir adelante, la fuerza suficiente para aguantar unos minutos más de tu vida.
Porque todo lo que no se da, se pierde. Lo que se da, se agranda.


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